Yo soy un completo ignorante del arte pictórico (en realidad soy bastante ignorante en casi todo), pero sé apreciar cuando algo me gusta, cuando algo no me gusta y cuando algo me fascina. Las obras que he visto de Remedios, todas, absolutamente todas, me han fascinado, maravillado, conmovido. ¡Son impresionantes! Vean la imagen de arriba. ¡Los verdes, los marrones que pinta, y sobretodo cómo juega con las sombras dentro de estos matices son indescriptibles. ¡El deseo de tocar esos trazos es incontenible! Las ventiscas que se llevan el pasado y que traen las nuevas emociones del presente, las sombras observando, mirando, cuestionando y sonriendo, que refrescan el interior y que arrojan a un baile incesante de alegría y desenfreno, ¡un frenesí de emociones internas! Y al centro, saliendo, fuerte y serena, una delicada mujer, flanqueada por enormes muros. ¡Cuántas sensaciones! ¡Es hermoso!
Esto es lo que yo aprecio en su trabajo. No me interesa si ella quizo decir otras cosas. Es lo que yo veo y lo que yo siento cuando veo su trabajo. Según lo que he revisado, hay una exposición en el Museo de Arte Moderno, aquí en la ciudad de México, de Remedios Varo. Hay que ir a verla. Pero necesito una cámara nueva. No se si dejen tomar fotos. Espero que sí. Y no se como le haré para no tocar esos relieves. No debo hacerlo, pero...
Les dejo un video de las obras que tengo de ella. Que la disfruten tanto como las disfruto yo. ¡Quiero una de esas pinturas en mi sala!
¡Suerte y Remedios trazos!
No hay comentarios:
Publicar un comentario